
Después de terminar The Alters: Last Variable, me quedó claro que 11 bit studios no buscó crear una expansión que simplemente añadiera unas cuantas horas de contenido. En cambio, apostó por contar una historia diferente utilizando las mismas bases que hicieron del juego original una experiencia tan especial. En esta ocasión toca controlar a Jan Científico, quien decide permanecer en el planeta con el objetivo de descubrir todos los secretos del misterioso Oasis. Desde el principio el DLC plantea un enfoque distinto, dejando de lado la constante presión por trasladar la base para centrarse mucho más en la investigación, la exploración y el desarrollo científico.
Aunque se trata de una historia paralela, considero que la experiencia se disfruta mucho más después de haber completado el juego base, ya que muchas situaciones, personajes y decisiones adquieren un mayor significado.
Una jugabilidad más accesible sin perder su esencia
Uno de los primeros cambios que noté fue que la dificultad resulta más amigable. Gran parte de esa sensación proviene de que ya conocía los sistemas del juego original, pero también de varias decisiones de diseño que hacen el progreso más fluido.
La base subterránea elimina la necesidad de mover constantemente las instalaciones para escapar del amanecer, permitiéndome dedicar mucho más tiempo a investigar, construir y optimizar cada espacio. Además, la terraformación simplifica considerablemente la exploración del escenario, haciendo que descubrir nuevas zonas resulte más cómodo y satisfactorio.
También influye que esta vez únicamente pueda crear cuatro tipos de Alters especializados. Esa limitación hace que la gestión sea mucho más sencilla sin eliminar la necesidad de planificar correctamente cada tarea.
Lejos de convertir el juego en una experiencia demasiado fácil, estos cambios consiguen que el ritmo sea constante y muy entretenido. Durante mis más de treinta horas de partida nunca sentí que estuviera realizando tareas repetitivas. Siempre encontraba una nueva investigación por completar, una anomalía por estudiar o un recurso que me motivaba a seguir explorando.
La investigación vuelve a ser el gran protagonista
Si algo consigue mantener el interés durante toda la aventura es la forma en la que el DLC construye su misterio. Cada nuevo descubrimiento despierta nuevas preguntas y constantemente me encontré elaborando teorías sobre el verdadero origen del Oasis y las consecuencias de las decisiones que debía tomar.
El sistema de investigaciones continúa siendo uno de los mayores aciertos de The Alters. Cada tecnología desbloqueada aporta herramientas útiles para la supervivencia y, al mismo tiempo, desarrolla la narrativa sin recurrir a largas secuencias cinematográficas. Es el propio jugador quien descubre la historia mientras experimenta con el entorno.
Esta sensación de progreso constante convierte la exploración en uno de los mayores atractivos de la expansión.



La gestión de recursos mantiene el equilibrio
Durante las primeras horas tuve que administrar cuidadosamente los materiales para construir nuevos módulos, fabricar comida y avanzar en las investigaciones. Sin embargo, conforme amplié mi equipo de Alters la producción comenzó a estabilizarse y la gestión se volvió mucho más cómoda.
Las nuevas sustancias obtenidas mediante tuberías añaden una capa adicional de planificación, obligándome a organizar correctamente la infraestructura de la base para aprovechar todos los recursos disponibles.
Nunca sentí que el juego castigara de forma injusta. Más bien recompensa una buena organización y permite experimentar con distintas estrategias para optimizar el funcionamiento de la colonia.
Menos conflictos internos, pero también menos personalidad
Uno de los cambios que más llamó mi atención fue el comportamiento de los Alters. En el juego original cada versión de Jan tenía una personalidad muy marcada, lo que generaba discusiones, conflictos e incluso situaciones donde la convivencia podía terminar completamente fuera de control.
En Last Variable esa tensión prácticamente desaparece. La historia explica que estos nuevos Alters fueron diseñados para evitar los problemas del pasado, algo que tiene sentido dentro del argumento. Sin embargo, desde mi experiencia, también hace que la convivencia resulte menos impredecible.
Durante más de cien días dentro del juego nunca sufrí una rebelión ni viví conflictos importantes entre ellos. Aunque esto reduce el estrés de la administración, también elimina parte de la personalidad que hizo tan memorable al juego original.
Un contenido más corto, pero con momentos memorables
Last Variable está claramente diseñado como una aventura más directa. Aun así, consigue ofrecer numerosos momentos emotivos.
Uno de los más destacados ocurre cuando decido dejar a un Alter trabajando en un laboratorio de campo y tiempo después regreso para comprobar cómo ha envejecido y ha encontrado un lugar al que considera su hogar. Son pequeños detalles como ese los que consiguen que la historia tenga un importante componente emocional.
Aunque el DLC puede jugarse de manera independiente, sigo pensando que alcanza todo su potencial cuando ya se conoce la historia principal.
Apartado técnico y audiovisual
Visualmente mantiene exactamente el mismo nivel de calidad que el juego original. Los escenarios siguen transmitiendo esa sensación de aislamiento y misterio, mientras que la dirección artística continúa siendo uno de los elementos más destacados de toda la obra.
La banda sonora acompaña perfectamente los momentos de exploración e investigación, reforzando constantemente la atmósfera de soledad que caracteriza a la saga.
Durante mis más de treinta horas únicamente encontré un problema realmente destacable: dos misiones secundarias quedaron bloqueadas y fue imposible completarlas. Afortunadamente no afectaron al desarrollo de la historia principal ni impidieron terminar la aventura, pero sí me dejaron con la sensación de haber perdido parte del contenido.
Más allá de ese inconveniente, el rendimiento fue completamente estable durante toda la partida.



Conclusión
Después de completar The Alters: Last Variable puedo decir que 11 bit studios vuelve a demostrar por qué esta IP se ha convertido en una de mis favoritas de los últimos años. No intenta reinventar la fórmula, sino ofrecer una nueva perspectiva sobre el universo del juego mediante una historia diferente, una estructura más accesible y un ritmo centrado en la investigación.
Es cierto que la reducción de conflictos entre los Alters resta parte de la personalidad y la tensión que tanto disfruté en el juego original, pero a cambio ofrece una experiencia mucho más enfocada en descubrir los secretos del Oasis y profundizar en su narrativa.
Las más de treinta horas que dediqué al DLC se me pasaron sorprendentemente rápido. Siempre tenía un nuevo objetivo que cumplir, una tecnología por desbloquear o una teoría que quería comprobar. Esa capacidad para mantener el interés de principio a fin es una de sus mayores virtudes.
Si disfruté del juego base, considero que Last Variable es una expansión prácticamente imprescindible. Amplía la historia con una nueva perspectiva, mantiene intacta la esencia de supervivencia y gestión que caracteriza a la franquicia y deja la sensación de que todavía existen muchas historias por contar dentro del universo de The Alters. Personalmente, espero que 11 bit studios continúe explorando nuevas realidades alternativas, porque este mundo aún tiene mucho potencial para seguir creciendo.
Nota: 9
Este análisis se realizó en Xbox Series S con un código suministrado por MKTR Gaming.
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