
Durante años, los seguidores de Bethesda se han preguntado por qué The Elder Scrolls 6 tardó tanto en convertirse en una prioridad para el estudio. Ahora, Kurt Kuhlmann, uno de los principales responsables de The Elder Scrolls 5: Skyrim, reveló que incluso dentro de Bethesda existía la expectativa de que la siguiente entrega de la saga comenzara su desarrollo inmediatamente después de Fallout 4.
Según explicó Kuhlmann en una entrevista con FRVR, la idea parecía lógica debido al camino que había seguido Bethesda anteriormente. Sin embargo, la compañía terminó tomando una dirección completamente diferente al apostar por Fallout 76 y, posteriormente, por Starfield.
The Elder Scrolls 6 parecía ser el siguiente paso
Kuhlmann explicó que, después del lanzamiento de Fallout 4, muchos integrantes del estudio asumían que el siguiente gran proyecto sería The Elder Scrolls 6. La franquicia ya tenía una enorme popularidad y el equipo había seguido una estrategia similar en anteriores generaciones.
“Todos esperábamos que [The Elder Scrolls 6] saliera justo después de Fallout 4. ¿Por qué no iba a ser así? Eso fue lo que hicimos, y esa era la expectativa. Y entonces llegó Fallout 76”, recordó.
Sin embargo, Fallout 76 no estaba planteado inicialmente como un proyecto que involucrara a todos los equipos de Bethesda. La intención original era que Bethesda Austin, anteriormente conocida como BattleCry Studios, se encargara principalmente del desarrollo mientras otros miembros del estudio trabajaban en Starfield.
Todd Howard apostó por una nueva franquicia
La situación cambió cuando Todd Howard decidió que el siguiente gran proyecto de Bethesda Game Studios sería Starfield. Kuhlmann explicó que la decisión tomó por sorpresa a parte del equipo, especialmente porque muchos esperaban regresar al universo de The Elder Scrolls.
“Creo que eso probablemente sería cierto para la mayoría del estudio. Eso era lo que la mayoría de la gente quería hacer”, comentó Kuhlmann al hablar sobre las preferencias internas del equipo.
El desarrollador reconoció además que él personalmente habría preferido trabajar en The Elder Scrolls 6 antes que participar en Fallout 76 o Starfield. Según su relato, Starfield no nació necesariamente de una petición generalizada dentro del estudio, sino de una decisión impulsada desde la dirección.
Todd Howard, de acuerdo con Kuhlmann, presentó el proyecto como una ambiciosa nueva propiedad intelectual destinada a convertirse en una experiencia espacial de gran escala.
El éxito de Fallout 4 pudo facilitar la decisión
Otro elemento que habría influido en la situación fue el enorme éxito conseguido por Fallout 4. Kuhlmann considera que los buenos resultados del juego pudieron darle a Howard suficiente margen para convencer a los responsables de ZeniMax de permitirle posponer The Elder Scrolls 6.
“Fallout 4 fue un juego muy exitoso. Y creo que tuvo la oportunidad y la posibilidad de hablar con los responsables de Zenimax y decirles: ‘No quiero hacer TES 6’”, explicó.
Para Kuhlmann, conseguir que una compañía aceptara retrasar la continuación de una franquicia tan importante no debió ser sencillo. Aun así, el éxito previo de Bethesda y la ambición de Howard con Starfield terminaron inclinando la balanza hacia una nueva propiedad intelectual.
Fallout 76 y Starfield cambiaron los planes de Bethesda
Aunque la recepción de Fallout 76 y Starfield fue dispar en diferentes aspectos, Kuhlmann también reconoció que trabajar en proyectos distintos podía resultar positivo para el estudio.
El desarrollador señaló que era agradable contar con una experiencia completamente diferente cada ciertos años, algo que permitía al equipo afrontar nuevos desafíos en lugar de permanecer constantemente dentro de la misma franquicia.
A esto se sumó otro factor importante: The Elder Scrolls Online. La existencia del MMO desarrollado por ZeniMax Online Studios permitió que la franquicia siguiera recibiendo contenido y mantuviera activa a una parte considerable de su comunidad mientras Bethesda Game Studios trabajaba en otros proyectos.
The Elder Scrolls Online mantuvo viva la franquicia
Kuhlmann considera que The Elder Scrolls Online también pudo haber reducido parcialmente la presión por lanzar rápidamente una nueva entrega principal.
“Había otro proyecto de Scrolls, y seguía en desarrollo. Constantemente se creaba contenido nuevo”, explicó.
El desarrollador también destacó que, aunque existen jugadores que prefieren las experiencias individuales —él mismo se incluye entre ellos—, para muchas personas The Elder Scrolls Online se convirtió en su principal vínculo con la franquicia.
De esta manera, mientras los seguidores de los RPG para un jugador continuaban esperando The Elder Scrolls 6, el universo de Tamriel seguía creciendo a través de ESO.
The Elder Scrolls 6 todavía tiene un largo camino por delante
La revelación de Kuhlmann ayuda a comprender mejor por qué The Elder Scrolls 6 no comenzó inmediatamente después de Fallout 4. Bethesda decidió priorizar primero Fallout 76 y Starfield, mientras que la saga de fantasía continuó expandiéndose principalmente mediante The Elder Scrolls Online.
Ahora, con The Elder Scrolls 6 convertido en uno de los proyectos más esperados de Bethesda, estas declaraciones muestran que su larga espera no fue necesariamente el resultado de un desarrollo problemático desde el principio, sino de una serie de decisiones estratégicas que llevaron al estudio por caminos muy diferentes a los que muchos integrantes esperaban.
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