
Hablar de Sword Art Online: Echoes of Aincrad es hablar de un juego basado en una de las franquicias más icónicas del anime. Su objetivo es claro: permitirnos vivir en primera persona los acontecimientos de la primera temporada de Sword Art Online y recorrer Aincrad como siempre imaginamos.
No es un juego pensado para todos los jugadores. Sin embargo, para quienes crecieron con la obra de Reki Kawahara o siempre soñaron con formar parte del juego mortal, cumple con muchas de las expectativas que un proyecto de este estilo debía satisfacer.
Un Aincrad que entra por los ojos
Visualmente, Echoes of Aincrad consigue captar la esencia del anime. Sus escenarios son amplios, coloridos y transmiten constantemente la sensación de aventura. Cada valle, montaña o bosque parece digno de una captura de pantalla, mientras que las texturas mantienen ese característico estilo anime con una paleta vibrante que hace que explorar sea un auténtico placer.
No pretende alcanzar un hiperrealismo técnico, sino representar fielmente el mundo de Aincrad, y en ese aspecto cumple con creces.
La experiencia Sword Art Online está presente
Uno de los mayores aciertos del juego es que realmente intenta replicar la sensación de vivir dentro de SAO.
Al igual que ocurría en el anime, dedicar tiempo al farmeo, completar misiones secundarias y conseguir mejores objetos es constantemente recompensado. Subir de nivel facilita notablemente las misiones principales y los objetos consumibles mantienen su utilidad durante buena parte de la aventura, haciendo que explorar y prepararse antes de cada combate tenga un verdadero propósito.
El juego invita constantemente a invertir tiempo en el mundo antes de continuar con la historia principal.
Personajes que realmente dejan huella
Durante nuestras primeras horas en GameOver Pnx, nos encontramos con personajes principales y secundarios que van mucho más allá del típico NPC de relleno.
Cada uno posee diálogos, pequeñas historias y momentos que ayudan a construir la sensación de comunidad que siempre caracterizó a Aincrad. Además, muchos de ellos pueden convertirse en compañeros de combate, haciendo que el vínculo con estos personajes también tenga un impacto jugable.
Es un detalle sencillo, pero logra que recordemos a quienes nos acompañan durante el viaje.



Un combate clásico, pero entretenido
El gameplay ofrece exactamente lo que se espera de un RPG de acción.
Disponemos de ataques rápidos y fuertes, además de habilidades especiales que cambian dependiendo de la clase y el arma equipada. A esto se suman dos mecánicas bastante importantes: los ataques en equipo, que permiten ejecutar poderosas ofensivas junto a nuestro compañero, y las habilidades de asistencia, mediante las cuales nuestros aliados pueden curarnos, atraer enemigos, aplicar mejoras o facilitar diferentes situaciones de combate.
No es un sistema revolucionario, pero sí lo suficientemente sólido como para resultar entretenido durante gran parte de la aventura.
Eso sí, en determinados momentos puede sentirse repetitivo. Sin embargo, conforme desbloqueamos nuevas habilidades y aprendemos a enlazar combos, el combate gana bastante dinamismo y recompensa a quienes experimentan con las distintas clases y estilos de juego.
Como todo buen RPG, también existe un sistema de progresión que permite especializar nuestro personaje. Podemos invertir nuestros atributos en fuerza para construir un guerrero de gran daño, resistencia y agilidad para armas ligeras y ataques consecutivos, o inteligencia para potenciar habilidades especiales, permitiendo que cada jugador adapte el personaje a su estilo de juego.
El mayor punto débil: la variedad de enemigos
Si hay un aspecto que, por ahora, nos ha dejado con sensaciones encontradas, es la escasa variedad de enemigos.
Entendemos que, canónicamente, la aventura apenas comienza en el primer piso de Aincrad, pero el juego reutiliza constantemente los mismos modelos con pequeñas modificaciones de nivel o efectos elementales como veneno, electricidad o sueño.
Incluso varios de los jefes utilizan diseños muy similares a enemigos comunes, diferenciándose únicamente por habilidades adicionales o estadísticas superiores.
Esperamos que, conforme avancemos por los siguientes pisos de Aincrad, esta variedad aumente y la exploración se sienta más fresca.
Reviviendo el inicio de una historia inolvidable
Narrativamente, Echoes of Aincrad cumple con lo que promete.
La aventura comienza permitiéndonos jugar la beta del juego utilizando un personaje predeterminado. Durante este extenso prólogo conoceremos a varios personajes que permanecerán con nosotros durante buena parte de la historia mientras exploramos cada rincón, completamos objetivos y descubrimos los primeros secretos del mundo.
Tras varias horas, el juego realiza un salto temporal que nos lleva al lanzamiento oficial de SAO. Es aquí donde finalmente podemos crear nuestro propio avatar.
Aunque el editor de personajes no sea el más completo del mercado, ofrece suficientes opciones para personalizar un protagonista con identidad propia antes de comenzar la verdadera aventura.
Desde ese momento revivimos los acontecimientos del anime desde nuestra propia perspectiva, siendo un jugador más atrapado dentro del juego mortal.
Aunque la historia sigue la línea argumental de la primera temporada, vivirla desde otro punto de vista consigue darle una identidad propia. Para quienes seguimos el anime desde 2012, resulta imposible no emocionarse con la enorme cantidad de referencias, escenarios, personajes y momentos icónicos que aparecen durante la aventura.
La nostalgia juega un papel muy importante, y el juego sabe aprovecharla.
Conclusión
Sword Art Online: Echoes of Aincrad no busca reinventar el género de los RPG ni convertirse en una revolución dentro de la industria.
Lo que sí consigue es ofrecer, por fin, la experiencia que gran parte de los seguidores de la franquicia llevaban años esperando: recorrer Aincrad libremente, formar nuestro propio personaje, decidir nuestro estilo de combate, salir a farmear, subir de nivel y sentir que somos un habitante más de este mundo.
Tiene aspectos por mejorar, especialmente en la variedad de enemigos y en evitar que el combate caiga ocasionalmente en la repetición. Sin embargo, la base es sólida y representa una dirección muy acertada para el futuro de los videojuegos de Sword Art Online.
Si Bandai Namco continúa ampliando el contenido y puliendo sus sistemas, Echoes of Aincrad podría convertirse en el punto de partida ideal para una nueva generación de juegos inspirados en la franquicia.
Una experiencia imprescindible para los fans de Sword Art Online y un RPG competente que, aunque no innova, entiende perfectamente qué es lo que su comunidad llevaba tantos años esperando.
Nota: 8.5
Este análisis se realizó en PS5 con un código suministrado por Bandai Namco.
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